miércoles, 23 de mayo de 2007

ciudadanos de segunda

Parece mentira que en la capital de España, los ciudadanos seamos de segunda. Es increíble que en esta urbe, que debería ser ejemplo para el resto del país, los ciudadanos no importemos a nadie.

Nuestro alcalde y sus secuaces, la presidenta de la comunidad y sus lameculos, sólo se molestan en estrechar la mano de los pardillos que acuden a las inauguraciones (cientos de miles en el mes electoral, una o dos en el resto de la legislatura) y se olvidan de todos en cuanto cierran la puerta de su limusina.

A nuestro querido alcalde no le importa arruinar la vida de miles de madrileños durante 3 años con unas obras descomunales y esperpénticas, prometiendoles el oro y el moro, (que será la envidia de Europa, que será la solución para Madrid, etc..), y esa maravilla en cuanto caen cuatro gotas se inunda generando caos, tensión, miedo y desesperación tanto en conductores atrapados en los interminables túneles anegados de agua, como en los vecinos hundidos en barro hasta las cejas.

A nuestra adorada presidenta de la comunidad, le encanta inaugurar estaciones de metro a diario, eso sí, si este se inunda cada vez que llueve, que se fastidie el usuario, total, ella no se va a rebajar a usar el transporte de la plebe. Que en hora punta hay que esperar 10 minutos hasta que llegue un convoy a cualquier estación de la linea 6,5 o 4, pues que se aguanten y esperen. Que en verano hace un calor asfixiante en los andenes y en los metros, pues que se compren abanicos. Es una vergüenza tener que sufrir nuestro metro a diario y luego ver los anuncios en televisión mentir descarádamente sobre sus encantos.

Pero nada, como los madrileños somos masoquistas y nos encanta que nos insulten, nos torturen y nos menosprecien, volveremos a tener a estos personajes en sus tronos otros cuatro años. Siento que el próximo domingo me volveré a avergonzar de ser madrileño.

darkmesere